viernes, 8 de febrero de 2013

La Batalla FInal


The Dark Knight Returns. Part 2  



El año pasado se nos presento la adaptación del que es para la mayoría el mejor comic de Batman, El Regreso del Caballero de la Noche. La historieta fue llevada al formato de la animación, y dividida en dos partes. Si la primera de ellas les hizo volar la peluca a varios, esta segunda parte hará saltar implantes capilares.

Luego de que Batman le diera una paliza y dejara fuera del mapa al líder de la banda Los Mutantes, estos se pasan de bando y se vuelven vigilantes, bajo el nombre de Los Hijos de Batman. Mientras, la presencia del murciélago está empezando a calar hondo en sus viejos enemigos, quien sienten la necesidad de volver, en especial el príncipe de los payasos. Todo este caos y ola de violencia empieza a fastidiar al gobierno, quien pide ayuda a su mejor soldado para que frene a Batman. Un soldado llegado de Kriptón.

SI The Dark Knight Returns. Part 1 supuso el alcance máximo de la maduración de DC en sus pelis animadas, esta segunda parte supera con creces a su antecesora. La violencia, sangre y lenguaje adulto están aún más presentes, ya que al coctel de desenfreno se le suma un Guasón que lleva años retirado, supuestamente curado, pero con una locura acumulada a lo largo de una decada.

Nuevamente vuelven a aparecer otros viejos conocidos del murciélago en un guiño para los fans de toda la vida, así como la nueva Robín, Carrie Kelly.

Pero sin dudas la otra gran aparición de la película es la de Superman. Si bien muchos critican la aparición del “hombre de acero” como forzada, les recalco que en el cómic también sale. Y es que su aparición no está para nada forzada. Recuerden que la gran diferencia entre Superman y Batman, además que este último no tiene poderes y el primero los tiene todos juntos; es el concepto de justicia que tiene cada uno. Si el nacido en Gotham concibe la justicia como un fin último a conseguir por cualquier medio, incluso si tiene que enfrentarse a las autoridades, el nacido en Kriptón es todo lo opuesto, siendo usado muchas veces como herramienta de los gobiernos, como es este caso.

La crítica social que se vio en la primera entrega sigue vigente. Si bien esta vez esa sociedad hundida en la violencia no es tan protagonista, aun se ve como el caos sigue siendo parte de Gotham. En reemplazo de eso vemos a Ronald Reagan como presidente de USA. Esto nos sirve para dos cosas, la primera para situarnos en que año pasaría la película, y la segunda y más importante, el contexto histórico. No sorprende ver a los Estados Unidos en plena guerra con los soviéticos aun, y que deban recurrir a Superman para poder terminar con el conflicto.

La duologia de The Dark Knight Returns es una magnifica adaptación de la celebrada obra de Miller, pero lo más importante aún, es que estamos ante una película perfecta, ya sean vistas y entendidas como un solo film largo, o como pelis independientes.

El año pasado termino la magnífica trilogía filmada por Nolan; mientras Batman en carne y hueso se toma su merecido descanso hasta La Liga de la Justicia o algún film en solitario, podemos disfrutar de su versión animada, mientras deseamos que ojala sigan adaptando comics clásicos, como por ejemplo, La Broma Asesina.



Un saludo volviendo con artrosis.


Nota: 10


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero

martes, 5 de febrero de 2013

Embole de alto vuelo


El Vuelo  



Después de una década sin filmar con actores reales, tenemos la vuelta de Robert Zemeckis al cine “real”, osea, que no es de animación. Y el resultado final da que pensar que quizás era mejor seguir con los dibujos y la captura de movimiento.

“Látigo” Whitaker es piloto de avión. Luego de una noche de partuza con una azafata, es llamado para pilotear un vuelo. El despegue es bastante problemático, y para peor, en pleno vuelo la nave se viene a pique. Whitaker logra aterrizar el avión tras varias maniobras poco ortodoxas. El problema es que tras los análisis médicos, sale a la luz que el piloto estaba ebrio.

Para quienes no lo saben, Denzel Washington está nominado al Oscar a Mejor Actor por esta película. Luego de verla, uno entiende porque solo se la considero para esa categoría.

Y es que estamos ante el claro ejemplo de una película hecha y orquestada con el único fin de hacer lucir al actor principal. Tanto la historia como la utilización de los secundarios, que apenas salen, hacen notar que estamos ante un “Washington + 10”.

La mejor muestra de esto es lo desperdiciado que esta el personaje de John Goodman. Interpretando a un delear medio hippie y mal hablado, Goodman se come la pantalla cuando sale. El problema es que solo lo vemos cinco minutos máximos en toda la peli.

Con esto no quiero decir que Denzel Washington este mal en su papel, para nada. Aunque tampoco está descollante, y sin haber visto las pelis de sus competidores, dudo que se lleve la estatuilla. 

Por desgracia no solo es Goodman quien está mal usado. Entre los secundarios también vemos a Don Cheadle y Kelly Reilly. El primero si aparece bastante tiempo en pantalla, pero en un personaje plano y que jamás muestra una motivación clara salvo cuando se deja entrever que es un abogado poco escrupuloso (bah, como todos los abogados). La bella colorada seria la contraparte de Washington, alguien con adicciones pero que intenta rehabilitarse, pero como pasa con Goodman, sale muy poco en pantalla, así que lo único que podemos apreciar de la pecosa es su lindo escote.

Pero no solo por esto la película es mediocre, si no por lo obvia que es. Ahí tenemos a los representantes de la aerolínea que no dudan en lanzar acusaciones a todo el mundo para defender su patrimonio; un protagonista amoral pero que todos sabemos que al final va a mostrar que tiene un lado bueno y se va a redimir. Ni que hablar cuando aparece la familia de Látigo Whitaker ¿A que no adivinan como se lleva el hijo con su padre?

A esto hay que agregarle la discreta dirección de Zemeckis. Totalmente falta de personalidad, y si no se sabe quién la dirige, uno nunca podría adivinar que es el mismo director de esa genialidad que fue ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Da pena que el director sea el mismo de esa trilogía de culto como lo es Volver al Futuro o la ya citada ¿Quién engaño a Roger Rabbit? Pero el tiempo les pesa a todos. 

El Vuelo es una película del montón, que solo se justifica ver por el accidente inicial del avión o si uno es muy fanático de Denzel Washington. Por el resto, totalmente prescindible.

Nota: 5


Un saludo tomando para olvidar la peli.


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero

viernes, 1 de febrero de 2013

La hija de puta que lo filmo


La Noche Más Oscura   








Luego de que con su Vivir al Límite destrozara en los Oscar a Avatar, Kathryn Bigelow se puso en el centro de atención. Injustificadamente se acusó a la peli de ser pro yanqui, fascista o propagandística para con el ejército. Va, otra vez salieron los Ned Flanders a hablar por hablar, como saldrán seguramente con el nuevo film de Bigelow.

Tras el atentado del 11S, Maya, una empleada de la CIA es transferida a Pakistan. Recién llegada al lugar ve los métodos de tortura que aplican sus compatriotas para hacer a hablar a los terroristas islamitas. Con el paso de los años, y de varios atentados, la misión de Maya va cerrándose sobre una sólida pista que la llevara al hombre más buscado del planeta, Osama Bin Laden.

Una de las principales polémicas que trae la peli en sus espaldas es la de ser híper patriota y pro yanqui. Nada más lejos de la realidad. Quizás la mayor virtud del film radica ahí mismo. Y es que solo se limita a contar los sucesos, sin tomar partido por ningún “bando”. 

La peli es muy fría, casi como si fuera un documental actuado. Además el hecho que la estructura argumental está dividida en capítulos le da un estilo a serie total. Pero también la dota de dinamismo a una historia que abarca diez años.

Pero con eso no  quiero decir que la película sea lenta. Para nada, es muy intensa. Si puede marear al principio cuando se dan una catarata de nombres y datos, pero son solo al principio, luego la historia se centra en la personalidad de la protagonista.

Y acá me doy pie para alabar el trabajo de Jessica Chastain. La hermosa colorada interpreta a un personaje muy complicado. Y es que al principio vemos como siente repulsión al ver los violentos métodos que se utilizan para obtener información; pero a medida que la cosa avanza, va mutando hasta prácticamente tomar la misión de atrapar/matar a Bin Laden como una venganza personal. Atención a su plano final, pocas actrices pueden sostener esa actuación.

Pero, si bien la Maya de Chastain se come la película, el resto de los personajes está a la altura. Ahí tenemos el interpretado por Jason Clarke, que sería lo opuesto a Maya, empieza siendo un violento interrogador para terminar como un burócrata más de traje en Washington. Kyle Chandler también interpreta a otro burócrata, atrapado en una maraña política en la que prácticamente hay que pedir un permiso escrito para tirarse un pedo. Finalmente esta Jennifer Ehle en lo que aparentemente es un personaje intranscendente que termina volviéndose clave en la vendetta de Maya.

Para finalizar, comentar la dirección magistral de Bigelow. Además del tono con el que cuenta la historia (ya lo explique al principio), nos regala los cuarenta minutos más intentos del año. Y es que toda la investigación (que dura la mayor parte de la peli) es el preámbulo para el posterior asalto a la fortaleza donde se refugia Bin Laden. El resultado ya lo conocemos todos, pero la forma realista, sin épicidad ni heroísmo berreta. Es otro ejemplo que se puede hacer una película militar sin caer en la obviedad. Luego de ver el film sigue siendo un misterio porque ignoraron a Bigelow en los Oscar de este año.

La Noche Más Oscura vuelve a mostrar la capacidad de una mujer que a pesar de tener mucho talento y peliculones encima (es la directora de Punto Limite, peli de culto si las hay), sigue siendo ninguneada por ser mujer. Pero más que nada, muestra que lo mejor que se puede hacer ante estos films controvertidos, es mirarlos y analizarlos bien antes de ladrar al pedo.


Nota: 9


Un saludo siendo objetivo.


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero