martes, 10 de septiembre de 2013

Soledad en la bahía


Down the Shore    




Las películas independientes, pese a haber nacido como proyectos fuera de Hollywood y toda su maquinaria (por eso el “independiente”) terminaron siendo un género en sí mismo. Si, aunque suene contradictorio, un movimiento que arranco como contraparte a la industria del pochoclo termina en algo similar. Y es que la producción de cine de bajo presupuesto también es bastante choricera, es por esto que en su gran mayoría son películas en las que no pasa nada. Por eso cuando se encuentra un film que de verdad tiene algo que decir, hay que recomendarla.

Bailey es un solitario hombre de mediana edad que vive cerca de la bahía de New Jersey. Pasa el día trabajando en el parque de diversiones local mientras ve la vida pasar. Un día, Jacques, se aparece en su casa diciendo que era marido de su hermana, quien murió y le pidió que vivieran juntos. Ahora Bailey y Jacques tendrán que aprender a convivir con la soledad y el dolor, mientras Bailey tiene que solucionar un tema sin concluir con su mejor amigo y su novia de la adolescencia.

Como dije inicialmente, el cine independiente se convirtió en un subgénero en sí mismo, con miles de pelis clónicas donde los personajes no hacen más que auto compadecerse de sí mismos por la vida que llevan, pero sin hacer nada para cambiarla. Eso por suerte acá no pasa.

Ya por la sinopsis se desprende que estamos ante personajes amargados por la vida, que no la pasan bien, pero que buscan algún modo de escape para esa miseria.

Y quizás en eso se resume el personaje de Jacques. Si bien no es el principal, es el motor que hace activar al resto de los protagonistas e impulsa la historia hacia adelante. Y eso que en teoría es el que peor la está pasando; no solo porque su mujer murió, sino porque está en un país que no conoce, conviviendo con un tipo que esta amargado, lo detesta y a la mínima lo cagaria a trompadas.

Y eso sintetiza a James Gandolfini, el verdadero protagonista. Su Bailey es un ser casi ermitaño, que solo tiene contacto con su amiga y ex novia Mary, su mejor amigo y actual marido de Mary, Wiley y el hijo con problemas de retraso de ambos. Si bien Bailey parece haber aprendido a vivir con el dolor de ver a su eterno amor en manos de su amigo, el hecho de la muerte de su hermana, y en especial, de vivir con un total desconocido lo turba aún más.

La película nos muestra el estado de ánimo de estas tres personas que están en la crisis de la mediana edad. Y que sus respectivos actores logran plasmar a la perfección en pantalla.

Obviamente James Gandolfini se devora la cámara. Además de su enorme talento, el aspecto dejado y abandonado que presento el actor en los últimos años le favorece aún más al personaje. El francés Edoardo Costa le da la contraparte perfecta a Gandolfini, en un personaje mucho más optimista, que a pesar de los golpes que le dio la vida, siempre mira con buenos ojos el futuro.

El resto del elenco cumple bien. Famke Janssen (hermosa en sus planos al natural sin maquillaje) logra hacer de la mujer sufrida que requiere su papel; mientras que Joe Pope (también productor del film) logra hacerse odiar como el amigo traidor y de pasado turbio.

A esto hay que sumarle una hermosa fotografía que acompaña el estado de ánimo de todos los personajes. Y es que si todos están medio bajoneados, súmenle que la historia pasa en las cercanías a la playa y en invierno.

Down the Shore es entonces un film que a pesar de ser  bastante deprimente en casi toda su duración (que no es mucha), muestra que siempre hay una pequeña luz al final del camino.va, como es la vida en realidad.
Y de paso se miran una de las ultimas pelis que hizo el gran James Gandolfini.



Un saludo mirando el atardecer en la playa.



Nota: 7

Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero

viernes, 6 de septiembre de 2013

Frio como el hielo


The Iceman  






El género del gangster parece estar pasando una transición en este momento. Ya no salen tantas pelis como en la década del 00, y ni hablar de la calidad que tenían en los 90 o 80. Aun así Hollywood a veces se acuerda de ese público sediento de ver traiciones, gente de nula moral y ajustes de cuenta. Y eso es básicamente lo que  nos ofrece la peli que hoy voy a comentar.

Basada en hechos reales, conocemos la vida de Richard Kuklinski, un obrero trabajador de post producción de cine porno en los 60. Luego de que su lugar de trabajo sea destruido, recibe la oferta de trabajar para un capo mafia local. Así es como emprenderá una carrera criminal bañada de sangre mientras se va ganando un nombre entre los mafiosos, pero también intentando ocultar la verdad de su hermosa e ingenua esposa y familia.

Lo primero que hay que aclarar es que esta peli SI está basada en hechos reales. Todo lo que vemos en pantalla es fácil de corroborar con cinco minutos de google y uno se dará cuenta que la película busca ser lo más fiel posible a los hechos ocurridos.

Uno de los puntos a favor de la peli radica en el elenco. Principalmente Michael Shannon en el papel de Kuklinski. Ya por su porte físico (es bastante grande) intimida, pero a eso hay que sumarle su talento. Estos personajes de doble moralidad que en apariencia se muestran fríos pero que por dentro son un revoltijo de emociones les quedan perfectos. Y que mejor ejemplo que ver esos planos donde está en la escalera tragándose la rabia para evitar que su familia lo vea.

El otro que también se luce es Chris Evans, que vuelve a demostrar que es mucho más que capitanes súper heroicos o rubios tontulos. Acá además del radical cambio físico que tiene, le da una contraparte perfecta al personaje de Shannon, como un asesino pero menos serio y mucho más pensante que el sanguíneo Kuklinski.

El resto del reparto lo completan Ray liotta haciendo un personaje que ya se sabe de memoria, el muy poco usado Robert Davi y la hermosa Winona Ryder. Quizás destaca un poco el papel de Ryder al hacer de una ama de casa bastante boluda que no ve (o no quiere ver) en que anda su marido en realidad; mención aparte a que parece que al chica es inmortal, porque está igual de bella que en los 90.

El desarrollo de la historia por ahí a veces peca de atropellado. Pasan muchas cosas que uno tiene que ir intuyendo ya que no quedan muy en claro. Pero es entendible, ya que la peli abarca casi cuarenta años de la vida de Kuklinski y su carrera criminal. Estamos ante esas pocas ocasiones donde a la peli le hubiera venido bien un poco más de metraje.

Eso sí, aclararle a los que quieran una peli con tiroteos y escenas de acción en el mundo de los gangster, al estilo Gangster Squad, le voy avisando que pase olímpicamente de esta peli. Como dije de entrada, acá se busca retratar de forma fiel los hechos reales, por lo que no hay tiroteos más que un par de balazos para liquidar a alguien.

El desconocido Ariel Vromen muestra una dirección muy parca a la hora de mostrar la crudeza y violencia con la que se manejaban estos personajes. De hecho se podría decir que separa en el lugar de narrador, sin tomar posición ni opinión sobre los actos de sus personajes. Tampoco se preocupa por hacer grandes planos ni quitarle protagonismo a la historia con la cámara. Si bien esto no es malo, quizás podría haberle imprimido algo más de personalidad a su dirección.

The Iceman se presenta entonces como una crónica sobre alguien que dice haber matado más de cien personas en su vida, y que a pesar de todo no busca ni perdón ni arrepentimiento más allá de haberle fallado a su familia. Pero sobre todo, retrata de forma perfecta al demonio que todos tenemos dentro, y que algunos pocos no pueden controlar.



Un saludo cobrando por matar.



Nota: 7

Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero
 

martes, 3 de septiembre de 2013

Solos en el espacio


Star Trek: Into Darkness    







Después de la grata sorpresa que resulto ser la Star Trek del 01, muchos estábamos esperando con ansias la obvia secuela. El proyecto se dilato bastante más de lo esperado, ya que Abrams en el medio saco su excelente Súper 8. Cuatro años después del reinicio que atrapo a varios espectadores que no eran “trekies”, nos llega la esperada En La Oscuridad.

El tiempo paso, pero las diferencias entre Kirk y Spock no. Después de un nuevo altercado entre ambos, la Federación Espacial decide separarlos. Pero tras el ataque de John Harrison, también miembro de la FE, ambos deben volver a dejar de lado sus diferencias para enfrentarse al enemigo quizás más peligroso que conocerán en sus viajes.

Se nota que los cuatro años de espera no fueron por mera vagancia de Abrams, si no que al ver la peli se observa un trabajo de fondo en todos los aspectos. En especial en la historia.

Lejos de hacer la secuela obvia donde los elementos de la uno se repiten pero con más explosiones y menos trama, acá la cosa se muestra como una continuación de todo lo bien hecho anteriormente.

El primer acierto es el de incluir a ciertos actores como los malos malosos. Uno es el ya anunciado Benedict Cumberbatch cono John Harrison. Si, sé que muchos sabrán el giro que da su personaje pero mejor no vamos a spoilear. El actor inglés por talento, presencia y carisma se come al resto del elenco en un villano muy bien logrado. No solo por los actos que hace, sino porque todos se justifica de forma no retorcida como pasa con otros malos. Gran acierto en la elección de este actor.

El otro villano es Peter Weller (si, Murphy de Robocop). Si, acá si por ahí les meta un spoiler, pero tengamos en cuenta que este actor salvo en la citada Robocop, casi nunca hizo de bueno; así que uno se está esperando su maldad. Si bien no sale mucho en pantalla, este ninguneado actor siempre garpa al interpretar personajes de doble moral.

El resto del elenco está al mismo nivel que en su predecesora. Eso sí, ya no esta tan balanceada la distribución de protagonismo. Acá parte de la tripulación como Bones, Sulu y sobre todo Chekov quedan relegados a personajes híper secundarios. El total protagonismo se lo reparten obviamente entre Kirk, Spock y Harrison cuando se hace presente, mientras que Scotty y Uhura están acompañando a los protagonistas.

La dirección de Abrams vuelve a ser bastante solvente, poniendo la cámara donde debe para molestar al espectador. Las secuencias de tiroteos o persecuciones (en especial la del final) tienen mucho más pulso que la de otros directores que frecuentan más la acción.

Eso y que parece haberse controlado con la utilización de sus flashes típicos que invaden la pantalla. A pesar que la peli en si se presta para que haga abuso de ellos, acá los regulo bastante y casi ni se hacen notar.

De todas formas la peli no es tan redonda como debería. Algunos giros de guion son bastante obvios, y radican básicamente en el personaje de Cumberbatch. Uno de ellos es que en realidad todos sabíamos quién era en realidad, y el otro y el que más molesta, es algo que se viene usando en varias películas en pocos años. Estoy hablando de eso de capturar al malo a mitad de la película, cuando todo era un plan suyo para luego escapar y joder a los buenos, a las apuradas recuerdo haberlo visto en Skyfall, El Caballero de la Noche y Los Vengadores.

A pesar de que la historia no esta tan bien pulida en ese aspecto, remonta en los secuencias épicas que se le piden a estas producciones. Cuando vean los momentos previos al clímax me entenderán
Star Trek: En La Oscuridad es una más que digna secuela que iguala el nivel de la primera y que dejara contentos a los espectadores casuales como a los nerds de toda la vida. Algo que se espera que también pase con la nueva Star Wars, también a cargo del cuatrojos Abrams.




Un saludo gritando el nombre de mi enemigo.




Nota: 8 y medio



Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero