viernes, 16 de agosto de 2013

Todos tienen un pasado


The Walking Dead: El Gobernador    




Antes que nada, tengo que aclarar que NO voy a hablar de la serie, si no de un libro basado en la serie. O en los comics, o en ambos. Y es que si tiene The Walking Dead en formato serie es la gran cantidad de detractores por distanciarse del material original. En especial en el arco argumental de la cárcel, quizás el mejor de toda la historia.

Uno de los mayores cambios que se dio en dicha trama la sufrió el personaje de El Gobernador. En la versión de papel, de entrada se lo mostraba como un hijo de puta manipulador, sanguinario, feo y ambicioso. En la serie en cambio primero lo vimos como uno más, un niño bonito seductor y carismático que dirige un pueblo y que de golpe empieza a cometer atrocidades sin mucha justificación más que el de hacer el mal por placer.

El libro que hoy nos ocupa trata de unir ambos personajes, dándole algo de coherencia a tanto cambio. Y en parte lo logra.

La historia se centra en Bobby, Nick, los hermanos Brian y Philip Blake y la pequeña hija de este último, Penny. Ni bien arranca la novela, vemos como el grupo está encerrado en un caserón de un barrio privado (el que posteriormente visitara Rick y cia en los comic).

Ya de entrada las personalidades quedan plasmadas. Philip es el macho alfa del grupete, con Bobby y Nick como sus acólitos; mientras que Brian, pese a ser el mayor de los hermanos, es un debilucho cobarde que con la excusa de cuidar a su sobrina, siempre se queda rezagado.

La trama ira avanzando a medida que el grupo vaya viajando. Primero a Atlanta y luego a diferentes lugares perdidos de la ruta, para terminar en cierta ciudad que la mayoría ya se imaginara.

Lo importante del libro es la relación de los hermanos Blake. Más que unir los universos comiqueros con los seriales, acá se buscó darle un trasfondo a Philip para entender las cosas que hace y el porqué de su carácter visto en pantalla. 

La idea a priori es buena, pero la forma en que fue llevada a cabo es bastante decepcionante. Primero porque el escritor se vio forzado a mantenerse en un universo que el no creo, y más que darle reglas a la hora de escribir, parece que lo restringió bastante. En segundo lugar por los personajes en sí, todos bastante arquetípicos; uno a medida que lee ya sabe que va a pasar y cómo van a reaccionar.

Casi sin quererlo el libro dejo en claro algo: la famosa trama de “la cárcel” en la serie está adaptada como el culo. Porque si se necesita de un libro para darle algo de coherencia y dejar contentos a los fans, indirectamente se está diciendo que lo que se hizo está mal. Y si lo sabían, me pregunto ¿Por qué no lo hicieron bien en su momento?

The Walking Dead: El Gobernador es un intento (aprobado por el propio Kirkman) de calmar un poco la furia de los seguidores, pero a pesar delas buenas ideas e intenciones, se queda a medias en su propósito.

Como libro de zombies es bastante dinámico y disfrutable, pero si uno tiene en cuenta el propósito por el cual se hizo, la cosa se queda con gusto a poco.



Un saludo con ganas de más.



Nota: 6



Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero

martes, 13 de agosto de 2013

Duro de atrapar


Ataque a la Casa Blanca   







El prejuicio que se tiene ante pelis donde elementos patrióticos yankis se ven en peligro es bastante. Si bien a veces pueden llegar a rozar lo ridículo en ese tema, lo cierto es que Hollywood es su industria del cine y por esa sola razón tienen derecho a hacer lo que se les canta el culo. Distinto es que nosotros con nuestro cine nacional no hagamos pelis con sentido patrio, y si se insista en los mismo temas una y otra vez. Si uno logra entender eso, y hacer la vista a un lado, estará de acuerdo conmigo que esta peli es lo de lo mejor en lo que se refiere al género de acción de este año.

Luego de un desafortunado accidente, Mike se retira del servicio secreto para ejercer en el en el departamento de Bolsa, pero siempre en contacto con sus ex compañeros. Lo que parece ser un día más de su nueva rutina, termina con un ataque terrorista a la Casa Blanca, con todos sus amigos muertos y el presidente secuestrado. Mientras intenta ayudar a sus antiguos colegas, queda atrapado dentro del patriótico edificio, siendo la única esperanza de detener el asalto, y a la vez, redimirse a sí mismo.

Como verán, la historia se presta para el patriotismo desenfrenado. Aunque a pesar de todo podría haber sido mucho peor, pero más allá de algún discurso sobre el increíble valor de los yanquis, bien podría situarse en cualquier país del mundo.

Y es que a muchos les puede parecer exagerada la facilidad con la que los coreanos (los villanos de turno) se hacen con el control del edificio. Pero al menos a mí, después de los atentados del 01 no me sorprendería que un grupo bien coordinado pueda dar un golpe similar.

Además el buen pulso de Antoine Fuqua rápidamente toma protagonismo en pantalla. Primero por mostrar una violencia explícita pero sin regodearse en mostrar sangre o quebraduras expuestas, sino más bien en retratarla perfectamente para el deleite del espectador. Y su otro acierto es el de saber filmar y sacarle provecho al escenario. Todos sabemos que la Casa Blanca es un laberinto de pasillos y pasajes secretos, cosas que tanto el protagonista como los malos recorren para tirotearse.

La historia simple y efectiva ayuda en el dinamismo, ya que intercala tiroteos con escenas de los personajes intentado averiguar que carajo pasa, ya sea de los pocos políticos fueras del edificio, como Mike dentro en plena tortura para obtener información.

Quizás el mayor logro de la película se da en copiar al cine de acción de los 80, en principal a Duro de Matar, la original. Ya desde la historia se nota las similitudes con la primera entrega de la saga de John McClane; así que es principalmente a sus fans a quienes les recomiendo la peli.

La tercera pata, la de las actuaciones, también cumple. El espartano Gerard Butler sin ser demasiado exigido cumple en su rol protagónico de cargarse la peli a sus espaldas. Si bien hay tremendos actores como secundarios, ninguno tiene suficiente tiempo en pantalla como para hacer mucho, y sus personajes son más cliché que otra cosa.

Ataque a la Casa Blanca es uno de esos productos que se presentan sin muchas pretensiones (ya al ver el poster habría que desecharlas) más que la de entretener al espectador.

En ese sentido, es toda una orgia de tiros, explosiones y extras muertos. Ósea, lo que todo macho arcaico quiere ver.



Un saludo recargando las armas.



Nota: 7


Jorge Marchisio
Mi face
 



viernes, 9 de agosto de 2013

El terror es real


El Conjuro  






El género del terror siempre es considerado de menor calidad ante otros estilos. En parte se debe a que se basa en temas “no reales”, y en otra gran parte, porque se sacan pelis como chorizos de dudosa calidad. Entre tanta mediocridad, hace unos años empezó a destacar un nombre entre los demás: James Wan. El malayo lleva en su corta carrera un puñado de buenas películas de terror que lo destacan por sobre los demás, al grado que se está posicionando como alguien en quien confiar. Y con su nueva película vuelve a confirmar esta teoría.

Los Warren son una pareja que se dedica a exorcizar casas, personas y luchar contra entidades malignas. Debido a su fama son requeridos por los Perron, una joven pareja con cinco hijas que se muda a un nuevo caserón habitado por espíritus. Lo que ni los Warren ni los Perron sabían es que el ánima arraigado al lugar es más antiguo y malvado de lo que ellos podían imaginar.

Lo primero que puedo decir de la peli es que si buscan originalidad, se replanteen verla. La cosa no busca innovar ni sorprender. Y por eso tiene doble merito la película, porque a pesar de usar todos los clichés del género, hace un pastiche en el que todo se sostiene de forma equilibrada, coherente y creíble. Gran trabajo el de los guionistas en este aspecto.

Pero no solo por eso el guion es bueno. Si no que la forma en que esta construido y distribuidos los sustos es magistral. Lejos de usar imágenes repugnantes o tirar por el gore, la cosa es muy sutil y en tono in crescendo constante. Además que muchas veces las secuencias se preparan para el gran susto, y terminan en nada, haciendo que uno este expectante y tenso toda la peli, y que cuando finalmente llega el susto, se cague en las patas.

A esto hay que sumarle que Wan sabe filmar el buen guion que tiene entre manos. Lejos de los vicios del cine de terror del montón donde se abusa de la cámara parkinson o el uso del subidón de volumen para asustar; acá se busca la perfección visual con planos muy cuidados, jugando muchísimo con el fuera de campo ya sea sonoro o visual. Wan demuestra que a cada paso que da en el terror se supera como director. Y es que si Insidious era una película claustrofóbica y muy teatral, esta es aún peor (en el buen sentido).

La mala leche que desprende la peli desde el inicio, con esa historia de una muñeca que parece bastante colgada con la historia para luego ser uno de los momentos más terroríficos, es una muestra clara de lo que estoy hablando.

Pero no solo la parte dirección es destacable, sino que también el resto del apartado técnico es sublime. Toda la acción está situada en los 70. La ropa, los peinados, el decorado, los autos y la forma de hablar, todo corresponde a esa época. De hecho hay un momento de un video casero que bien podría ser un archivo real de lo bien reconstruido que esta.

También hay que destacar el trabajo actoral. Empezando por lo complicado que debe ser dirigir cinco chicas de veinte años para abajo sin que ninguna caiga mal y dándole personalidad a todas, y pasando por los principales. Patrick Wilson parece haber encontrado el género y su director, mientras que la hermosa bella y talentosa MILF de Vera Farmiga vuelve a demostrar que es una de las actrices que en mejor estado (físico y actoral) esta. Ambos interpretan a los Warren de forma creíble, haciéndolos personas reales como cualquiera de nosotros. Y es que por eso la peli puede llegar a asustar tanto, porque todos los personajes, sus reacciones y forma de comportarse es la que tendría cualquiera de nosotros.

El Conjuro se postula como uno de los mejores films de horror del año (el primer puesto se lo sigo dando al remake de Evil Dead). Una película que verdaderamente da miedo, y que tiene una factura técnica y actoral que sería la envidia de “géneros más respetados”.

Y James Wan se termina de consolidar como el mejor director de este género. A su corta edad ya tiene en sus espaldas genialidades como SAW (la única buena de la saga), la nombrada Insidious y El Conjuro.
Si no lo conocían, síganle el rastro, y de paso, asústense con esta peli



Un saludo durmiendo con la luz prendida.



Nota: 8


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero