martes, 10 de junio de 2014

Todo es asombroso


La Gran Aventura Lego   






Creo ya haberlo dicho alguna vez por acá; no soy fan del cine de animación. Es más, desde hace unos años para acá recién empecé a prestarle atención. Si no tienen alguna particularidad que las destaquen, no me llaman la atención. Por eso cuando supe que iban a hacer un film aprovechando el universo lego, vi que acá había un potencial enorme, que por suerte supieron explotar.

Emmet es una “persona” más del montón en el enorme mundo donde vive. Pese a que quiere destacar, no llama la atención ni sobre sale para nada. Hasta que un día se queda observando a una hermosa y misteriosa extraña. Este encuentro fortuito termina con él en medio de una aventura, siendo el elegido, para salvar al mundo lego del malévolo Sr. Negocios.

Si algo quedo demostrado desde hace bastante tiempo, es que el mundo lego da para prácticamente todo. No solo lo que se puede construir con los famosos ladrillitos; o videos caseros hecho por fans de la animación y la construcción. La irrupción de esta franquicia en el mundo de los videojuegos sorprendió gratamente a todos.

Marvel, DC, El Señor de los Anillos o Indiana Jones prestaron sus historias y personajes para que sean presentados a trabes de los ladrillos, con mucha comedia de por medio. La película era el paso obvio a seguir.
Y así tenemos este film, que a nivel historia no es muy original que digamos, ya que sigue el llamado “camino del héroe” para contar algo básico pero siempre efectivo.

Donde la peli destaca es en el BRILLANTE uso del universo de los lego. Desde el plan del villano (pegar todo para que nada se pueda desarmar o construir), como los ladrillos son usados en post de la diversión y darle ritmo y adrenalina la historia. Y obviamente el buen uso de los derechos de personajes que tiene la empresa.

Para los fans de los cameos, abran bien los ojos porque el ejército de personajes famosos reales y ficticios es monumental. Desde el secundario Batman, hasta solo apariciones de segundos de pintores o héroes, a cada rato estaremos descubriendo caras conocidas.

La animación es otro de los aciertos de la peli, ya que no dotaron de total movilidad a los pequeños muñequitos. Al contrario, sus articulaciones son las mismas que sus yo reales, así que olvídense de ver codos o rodillas.

Quizás esto afecta un poco al principio del film, ver a todos moviéndose de forma tan robótica. Pero después de la primera trepidante escena de acción, uno ya afino el ojo, y se olvida que esta viendo a estos seres no articulados.

Al final de la crítica voy a habar de algo en particular, pero que está relacionado con esto. El nivel de las voces originales es perfecto, y al igual que el film, está lleno de apariciones. Además de los personajes principales (que ya de por si tienen voces conocidas), también si afinamos el oído escucharemos a Jonah Hill, Cobbie Smulders o Chaning Tatum.

Y nuevamente estamos ante esos casos que si bien es una peli animada, para nada es infantil. Los adultos la van a pasar igual o mejor que los enanos de la casa viéndola, ya que de verdad es una película súper entretenida, adrenalinita, y con un tema musical que varios odiaran por lo pegadizo que es.

Además el mensaje final del film, es decir, los últimos quince minutos, presentan uno de los giros argumentales más originales que vi en mucho tiempo.

Pero, no todo es perfecto, y la nota negativa la dieron las productoras DE MIERDA que tenemos en este país. Y es que da mucha vergüenza ver como en sus primeras semanas de estreno, la película solo salió en formato doblada, sin la opción de poder verla en versión original con subtítulos. Ni me moleste en ver quienes doblaban el film, si originalmente esta Morgan Freeman, quiero escucharlo a él.

La Gran Aventura Lego es una peli súper recomendable. Seguramente no estará en mi top ten de lo mejor del año, pero sin dudas es de esas pelis para ver un par de veces al año y reírse. Y cantar al sonido de “todo es asombroso”.




Un saludo armando y desarmando.



Nota: 8



Jorge Marchisio
Mi face
 

viernes, 6 de junio de 2014

La ley del más boludo


A Millon Ways To Die in the West    






Después del debut cinematográfico con gente real de Seth Macfarlane, y la buena recepción que tuvo tanto en público como en critica especializada, todos esperábamos su nueva película. No porque tenga algo que demostrar, ya que tiene más de diez años de carrera como productor, guionista y director, si no para volver a reírnos. Esta vez sin personajes digitales y con el mismo como cabeza de elenco, nos adentramos en el lejano oeste.

Albert es un ovejero perdedor en un pueblito del lejano oeste de 1880. Si su vida de por si apesta, ahora que su novia Louise lo deja por el niño rico del pueblo, apesta mucho mas. A punto de irse a probar suerte a otra ciudad, llega al lugar la misteriosa y bella Anna, de la que se hará rápidamente amigo. Lo que no sabe es que enamorarse de Anna puede hacer su vida mucho peor.

No les voy a mentir, esta era una de las películas que mas esperaba este año. Primero porque la comedia que hace Macfarlane me gusta, además que el film tiene un elenco de lujo, y encima pasa en el lejano oeste. Y quizás le puse demasiado fichas a la peli.

No digo que estemos ante una mala película, que definitivamente no lo es. Pero es que inevitablemente la vamos a comparar con Ted, y puestas en la balanza, esta sale perdiendo por goleada.
Lo primero que me llamo la atención es que Macfarlane recurrió al humor más obvio de todos: las caídas y las flatulencias. Los pedos, eructos, diarreas, meos, tropezones y golpazos en la cabeza inundan la película, y por desgracia, menos de la mitad de esos gags son efectivos.

Otro de los mayores problemas que tiene el film, es que al estar situado en el lejano oeste, los personajes en sus diálogos no pueden recurrir a la cultura pop actual como si pasaba en Ted, o sucede en Padre de Familia y sus derivados. 

A esto hay que sumarle algo que los amigos de Alta Peli comentaron. En Ted no teníamos ni la más remota idea de que iba a pasar a nivel trama, acá ya desde el minuto cero sabemos que Albert se va a quedar con Anna pese a todo.

Entonces, si tenemos situaciones previsibles, chistes básicos, casi nulas referencias a la actualidad ¿Estamos ante una mala película? No, rotundamente no.

Pese a la obviedad que generaliza el film, en el medio hay chistes bastante buenos. A esto hay que sumarle la marca de la casa, es decir, personajes contando algo y acto seguido el flashback que muestra lo que pase. Eso y un par de cameos bastante graciosos.

Macfarlane también tiene la buena puntería de desperdigar la obviedad a la que recurre en toda la película,  dando como resultado de que estemos gran parte del film con una sonrisa como mínimo.

A esto hay que sumarle la pericia de los actores. Giovanni Ribisi y Sarah Siverman son naturalmente graciosos cuando hacen comedia, y si encima los ponen como pareja, la química es innata. A esto hay que sumarle al enorme Neil Patrick Harris que en cada escena que sale se roba la película, de hecho, se echa en falta que no salga mas. Macfarlane como actor cumple, aunque su cara de pancho ayuda al personaje.

Pero como lo mejor y lo peor tenemos a Charleze Theron y a Liam Neeson. Theron sorprende en la comedia, casi como si fuera su género más común, además de que es bellísima y su personaje resulta el mejor construido. Neeson en cambio muestra que no está para estas cosas, su malo es de manual y sus intentos de chistes no son graciosos.

A Millon Ways to Die in the West es una efectiva película, que cumple y nada más. Lejos esta de ser una genialidad como la del osito de peluche, pero esta por sobre la media de un genero híper poblado.

Algo es algo.



Un saludo con la puntería desviada.



Nota: 7


Jorge Marchisio
Mi face  Yorsh A. Romero