lunes, 25 de noviembre de 2013

Por la milla dorada


The Word´s End   





Y por fin llego el cierre de la llamada “Trilogía del Corneto y Sangre”, creada por Edgar Wright. Quienes no sepan de lo que hablo, les cuento que estamos ante esas trilogías compuestas por films independientes, pero de temática similar. En este caso a pesar que las anteriores sean una donde había zombies, y otra un parodia/homenaje al cine de policías, siempre estaba presente la amistad, el corneto, la estupidez y sangre.

Gary King era el líder de su pequeña bandita de amigos. El sueño de todos era recorrer La Milla Dorada de New Haven, que consiste en ir a doce bares distintos para tomar una pinta de cerveza en cada lugar. Nunca lograron hacerlo por el pedo que se agarraron, y la vida continuo, con cada integrante creciendo y haciendo su vida. Todos salvo Gary, quien décadas después, vuelve a juntar a la pandilla para terminar lo que empezar. Solo que esta vez extraños sucesos pasan en New Haven.

Como verán, nuevamente se parte de una historia convencional, que a medida que avanza se va volviendo hacia un género especifico, con situaciones cada vez más “WTF?”. En Shaun of the Dead eran zombies (salían rápido), en Hot Fuzz fue una secta, y acá es una invasión extraterrestre.

Si, leyeron bien, los marcianos hacen su aparición en la trilogía. Ojo, a no confundirse y pensar que Paul es parte de esta saga. Porque a pesar de estar protagonizada por Pegg y Frost, era dirigida por Mottola, y la peli no era la gran cosa; contrariamente a esta.

Todo arranca como se supone que sería en base a la premisa. La reunión después de muchos años del grupo que se pone al día, se pasan factura por viejas vivencias y empieza el viaje.

Cuando las cosas no empiezan a  salir como Gary quiere (básicamente porque todos maduraron menos el), es cuando el guion da un volantazo y la cosa se desmadra en el buen sentido.

Y es que pasamos de ver cinco ex amigos que intentan revivir su camaradería, a cinco borrachines que tienen que enfrentarse a una invasión extraterrestre, con un plan que consiste en seguir tomando mientras luchan por su vida.

De la trama poco más que decir, aunque cualquiera que venía siguiendo las noticias sobre la peli, sabe de qué va, así que comentemos otros apartados.

La química entre Peg y Frost sigue intacta. Si algo tiene esta saga es que uno nota que la están pasando bien filmando juntos, acá eso se acentúa. Pese a que los roles cambian (acá el inmaduro es Pegg y el adulto Frost) le da un aire renovado a la cosa, ya que en la inversión de roles se nos muestra a un Pegg totalmente sacado y desbordado en un personaje berborragico que el actor interpreta a la perfección.

Los nuevos compañeros de aventura aportan un poco más de nostalgia a la peli. Nos hacen acordar a nuestros propios grupos de amigos de la infancia, y como cada uno fue cambiando. El que sale mejor parado tanto por personaje como por actuación es Paddy Considine, con quien Pegg tiene más de un duelo.

Quizás lo más flojo sea el personaje femenino (contrario a la Liz de Shaun…). El personaje de la siempre bella Rosamund Pike bien podría ser eliminado de la peli, que no pasa nada.

La dirección de Wright vuelve ser perfecta para lo que se le pide. Esta vez hay persecuciones a pie, peleas cuerpo a cuerpo (ya quisieran algunas pelis de acción tener esas coreografías) y muchos efectos especiales, que se ven todos claramente. Además de los ya recurrentes planos cortos a detalles a priori tontos pero que causan gracia (ver servir agua).

Obviamente la peli (al igual que sus antecesoras) ni asomo por los cines locales, dejándole lugar a pelis tan importantes como la de One Direction, Diana o todas las pelis clónicas a Mierdusculo. BRAVO.

The Word´s End es un brillante cierre para una trilogía poco conocida por muchos, pero muy amada por quienes la pudimos ver y supimos apreciar.

Si vieron las otras dos, la van a pasar bomba con esta, y si no conocían nada (y eso que ya hable de las otras pelis acá), tienen una buena excusa para hacerse una maratón con la “Trilogía del Corneto y Sangre”.



Un saludo haciendo fondo blanco.



Nota: 8 y medio


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero


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