viernes, 14 de febrero de 2014

Sin lugar para principiantes


El Abogado del Crimen   






Por todos es sabido que Ridley Scott anda en horas bajas. El responsable de obras maestras como Blade Runner o Gladiador hace años que no mete un hit y no pasa de films decentes. Es por esto que cuando se supo que para su nueva peli, el mismísimo Cormac McCarthy iba a ser su guionista; y para colmo, había formado un reparto lleno de buenos actores (bueno, Penélope Cruz no) todos estábamos expectantes, quizás demasiado.

Un Abogado de un importante empresario de transporte decide empezar a hacerle trabajos ilegales, solo para llenar de regalos caros a su actual prometida. Lejos de las advertencias de su amigo y colega Westray, el Abogado comienza su nuevo negocio solo para que salga mal casi de inmediato. Ahora tanto el, su novia, su cliente y todos sus allegados corren peligro tras haber jodido a un cartel narco mexicano.
Antes que nada quiero aclarar que no es gratuito que ponga Abogado con mayúscula. Y es que durante toda la  película, jamás se dice el nombre del protagonista, todos lo llaman “abogado”.

También vale aclarar que al principio nombre a Cormac McCarthy como si fuera alguien conocido por todos. Para quienes no sepan de quien hablo, se trata nada más y nada menos que el escritor de las novelas (que posteriormente fueron adaptadas al cine) Sin Lugar Para Débiles y La Carretera. Si vieron ambos films, que son bastante fieles a las obras literarias, sabrán el grado de crudeza explicita que maneja este hombre.

Y eso se traslada a la peli que nos ocupa. Pese al aspecto colorinche que transmite el film constantemente (en especial gracias al personaje de Barden), la peli es durísima y seca. Si uno presta atención a esos largos monólogos que hacen los personajes, se dará cuenta que son patéticos y quieren moverse en un mundo que directamente no es el de ellos.

Muestra de esto es la conversación entre Barden y Fassbender en el club nocturno del primero. Si, son todos ricos, pero también son piojos resucitados que quieren hacerse los gangsters y son nenes de mamá.

Casualmente ellos son los que mejor parados salen en la peli. Seguramente se deba a que ambos tienen muchísimo más tiempo en pantalla que el resto del elenco, lo cual equivale a tiempo para desarrollar sus personajes. Brad Pitt inmenso como siempre en un papel chico pero que da sentido al film (en especial a lo que quieren transmitir McCarthy y Scott); mientras que Díaz está bastante desaprovechada. Por suerte Penélope Cruz sale poco, eso sí, por favor que alguien le enseñe a hablar en ingles a esa mujer, peor que Carlitos Tevez.

La película fue un fiasco en recaudación, pero sobre todo en opinión pública; lo cual pese a que a mí me gusto, es totalmente entendible. Básicamente estamos ante la típica historia de tráfico de drogas que sale mal y bla, pero visto desde el lado que casi nunca se muestra. Siempre vemos a los contrabandistas siendo tiroteados, o a la policía persiguiendo a los malosos, pero casi nunca a quienes orquestan estas transacciones.

Y de eso es lo que va la peli, gente de plata que trafica drogas (ya sea para hacer plata o por la adrenalina de ser un narco). Y lo que a muchos les pareció aburrido, a mí me pareció por demás interesante; poder ver a los titiriteros haciendo sus negocios turbios mientras los que mueren son los demás. Bueno, no es tan así, pero mejor no contar más.

Si, Ridley Scott sigue sin hacer una película a la altura de las que solía hacer, pero también tiene mala suerte. Y es que en esta ocasión intento hacer algo distinto, y realmente pocos lo comprendieron. Al menos en mi caso prefiero que siga haciendo “fiascos” como estos a que intente hacer una Prometeo 2.


Un saludo metiéndome en el lugar equivocado.


Nota: 8



Jorge marchisio
Mi face Yorsh A. Romero
 

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