viernes, 22 de agosto de 2014

Oda a la explosión de ira


Relatos Salvajes     






Pocas películas traían tantas expectativas tras de sí como esta. Los motivos son varios: el director (en mi caso es el mayor motivo), el elenco, las criticas que había alcanzado en los festivales. Como si fuera poco el PRO le hizo una estúpida denuncia y por problemas de los trabajadores del cine, el estreno se atraso.

Todo esto parece haber ayudado aun más en el hype del público a la hora de ver la película, y luego de visionarla, al menos yo, no dudo de catalogarla como film de culto y nuevo clásico.

Para los que no saben, o si hay algún lector no argentino, le cuento que la película consta de seis cortos, sin nada que los una más que la temática, simple, básica pero que nos toca de cerca: el hombre común puede explotar con una ira violenta cuando el contexto lo sobrepasa.

Voy a tratar de resumir cada corto sin contar demasiado, para luego seguir con el análisis general.


Pasternack:

Es con el que arranca la película, protagonizado por Darío Grandinetti. Es el más corto de todos y esta antes de los créditos. Pero es una especie de probadita de lo que nos viene después.


Las Ratas:

Con Rita Cortese y Zylberberg. Acá se nos plantea que pasaría si la vida nos pone en una situación donde podremos hacer justicia por mano propia. Quizás es el más flojo de todos ya que es donde menos se nota la mano de Szifron.


El Más Fuerte:

Protagonizado por Leo Sbaraglia. Una ruta, una situación que se da normalmente donde un pelotudo no nos deja pasarlo y las puteadas posteriores.
Acá es donde la película empieza a mostrar todo su potencial y despega definitivamente y el humor negro se hace presente.


Bombita:

Con Ricardo Darin a la cabeza, a mi gusto uno de los mejores. Nuevamenteeun tipo común, pero esta vez la burocracia y las absurdas leyes vehiculares se lo cogen de parado. ¿Acaso todos no soñamos con querer hacer mierda algunos entes regulatorios?


El Arreglo:

Con Oscar Martínez a la cabeza. Este es el más serio, en especial por el tema que trata, y no es nada menos que el arreglo para mandar a un perejil preso por el accidente de un niño rico con el auto.
¿Qué cosas serian capaces de hacer para proteger a su familia?


La Boda:

Con Érica Rivas como protagonista. Uno de los más largos y con el que Szifron decide cerrar su montaña rusa de violencia y ataques de locura. Una Rivas esplendida en el papel de una mujer que se entera de lo peor en su noche de casamiento. Para mi es el mejor y no por nada está al final


Como verán, los temas recurrentes de Damián Szifron se hacen presentes en todos estos relatos salvajes; el hombre común en una situación que lo sobrepasa, el humor negro y absurdo, la argentinidad mediocre a la orden del día. Todo este combo funciona a la perfección para hacer a estos personajes casi reales, como si fuera que cada una de las cosas que viven las personas de la pantalla, le hubiera pasado a uno mismo y a un amigo.

A esto hay que sumarle la maestría de Szifron a la hora de elegir como filmar. Algunos planos (cuando se le pincha la rueda a Sbaraglia por ej) son de puta madre y demuestran que estamos ante uno de los realizadores más completos en nuestra historia cinematografica.

Mención aparte para la OST usada, y la música original compuesta por Gustavo Santaolalla. Dicen que cuando la música acompaña armoniosamente a las imágenes, estamos ante el verdadero cine. Y esto pasa gracias a el también.

Cuando salí del cine sin dudarlo publique en mi facebook “Szifron es lo mejor que le paso al cine nacional desde Favio”, y lo sigo sosteniendo. Relatos Salvajes es un paso hacia adelante en la filmografía (también contemos sus series) de este director que mezcla un poco de Tarantino, la mediocridad y berretada argenta con humor negro y gente común, que como todos tiene su momento salvaje.



Nota: 10



Jorge Marchisio
 

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