martes, 11 de junio de 2013

Cuando el fin es real


La Carretera   





Cuando uno piensa en films post apocalípticos, por lo general tiende a pensar en invasiones extraterrestres, mutantes o demás situaciones que si bien gustan, son bastante inverosímiles. Pocas son las pelis que se acercaron al tema con un tono mas serio, y planteando una situación eventualmente real. Las que hicieron esto por algo destacan sobre las demás, no solo por el dramatismo, si no por ese mal cuerpo que dejan en el espectador al saber que lo que está viendo es bastante posible.

En un futuro no muy lejano, tras lo que parece haber sido una guerra, el mundo está hundido en un invierno nuclear. Los árboles mueren, y con ellos los animales, la comida escasea y la humanidad se enfila irremediablemente hacia la extinción. En ese mundo un hombre lleva a su pequeño hijo hacia la costa, donde cree que es el único lugar cálido en el planeta.

La peli en cuestión está basada en la novela homónima de Corman McCarthy (autor que les recomiendo). Quienes conozcan el estilo del escritor sabrán el tono parco, amargo y deprimente de todas sus obras, algo en lo que los responsables de la adaptación hicieron hincapié. 

John Hillcoat (responsable de Los Ilegales y The Proposition) decidió llevar casi con exactitud el libro a la gran pantalla. Solo se tomó unas pequeñas libertades, que por desgracia son lo único malo de la película.

El film en casi su totalidad tiene un tono gris (en lo visual y en la historia), casi siendo una metáfora misma de la agonía que sufre el planeta. Porque no solo el hombre y su hijo (personajes de los que jamás sabemos sus nombres)se mueven en un mundo ya sin alimentos, si no que la propia gente se convirtió en ganado para algunos.

Y es que a la mayoría de los sobrevivientes el hambre lo termino por corromper, al grado tal de recurrir al canibalismo.

Por esto mismo digo que lo sumado a la historia original sobra. A la trama del libro se le agregaron unos cuantos flashbacks donde se da a entender la clase de vida que llevaba el protagonista, que es lo que paso para que el mundo muera y el porque de su compromiso para con su hijo. Estas vueltas al pasado rompen bastante con la peli; no solo en su narración, sino también en su tono.

Y es que de ver una fotografía totalmente gris, pasamos a ver colores brillantes. De ver a un padre a punto de asesinar a su hijo para evitarle una muerte horrible pasamos a ver la felicidad del mismo con su esposa.

A pesar de los contrastes que nombro, hay muchas cosas más a favor que en contra. Como por ejemplo la actuación de Viggo Mortensen.

Nuestro querido “Guido” vuelve a mostrar que los personajes agrios y con mucho sufrimiento interno le quedan como anillo al dedo. Esta vez interpretando a un hombre sin ninguna motivación para vivir más que la de mantener a su hijo a salvo el máximo tiempo posible. 

La Carretera es un film bastante amargo, de esos que uno los mira y no quiere volver a verlos en mucho tiempo, por eso si alguno es de estómago sensible mejor que no la vea. 

Y es que nada da más miedo que ver aquello que todos podríamos hacer en situaciones límites. A quienes no sean debiluchos, les recomiendo esta peli; ya sea por su temática o por el enorme trabajo detrás y delante de cámara.



Un saludo con hambre frio, y solo.



Nota: 8


Jorge Marchisio
Mi face  Yorsh A. Romero
 

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