jueves, 3 de julio de 2014

Muchos monstruos, pocos sustos


Penny Dreadful    






Como ya viene pasando desde hace unos tres o cuatro años, las series televisivas tanto inglesas como yanquis, apuestan a historias nuevas, con bastante presupuesto y actores consagrados y de renombre. Por eso fue que si bien llamo la atención, pocos nos sorprendimos al ver que se venía una tira de terror con Eva Green, Josh Harnet o Timothy Dalton. Lo que si fue una sorpresa, pero para mal, fue ver que con tantos medios se hizo algo tan mediocre.

Malcolm Murray y Vanessa Ives están reclutando gente con determinados talentos, para una peligrosa y extraña misión. Junto a ellos se unen un pistolero perfecto venido de America y un joven y prolífico doctor, que juntos intentaran rescatar a la hija de Murray que fue raptada por una extraña criatura de la noche.

La trama se podría reducir a que varios personajes de los relatos clásicos de terror,  se juntan formando un equipo. ¿Les suena a esa horrible peli llamada La Liga de los hombres Extraordinarios? Están en lo correcto, y por desgracia, también se parecen en el resultado final.

Por un lado tenemos a Ives y Murray, que vienen de los relatos de vampiros y su búsqueda de Mina Harker (la eterna novia de Dracula). Por otro lado tenemos al Dr Frankenstein y su eterno pesar de haberle dado vida a la horrible criatura. Veremos a Dorian Grey conquistando a todo lo que se le cruza y su temor al retrato. También está el personaje de Harnett que inicialmente funciona como introductor a ese mundo. Y de todo este menjunje pocas cosas quedan claras.

Inicialmente el protagonismo lo toma Ethan Chandler (persnaje de Harnett). Al ser el único que en apariencia no tiene nada sobrenatural que lo rodea, funciona como introductor al espectador a ese mundo de criaturas siniestras y extrañas. Y hasta ahí perfecto.

El problema es cuando a partir el tercer capítulo le quitan toda la importancia y no se la dan a nadie durante SEIS episodios, con la historia rebotando entre Dorian Grey y por ahora su nula motivación para hacer avanzar a la historia, o el joven Frankenstein que apenas parece importarle haber soltado al mundo un monstruo. 

Y mientras pasa toda esa nada misma, vemos como gente del calibre de Eva Green o Timothy Dalton deambulan por una historia que no avanza, no interesa y busca ponerse existencial sin algún fundamento.
Parece que a los guionistas de este pastiche les avisaron tarde que tenían a Green y a Dalton en sus filas y recién en sus últimos capítulos se acordaron de centrar el protagonismo de ellos dos, que encima de todo, tenían la historia más interesante.

Y ahí es cuando Penny Dreadful repunta, explotando el talento (y para variar, el cuerpo) de la francesa para hacer casi cualquier papel, y el de Dalton para interpretar personajes de moral ambigua. Atención al episodio donde ella es poseída, de lo mejorcito de la serie. Pero de todas formas el daño ya estaba hecho; el espectador ya espera que termine la temporada para decirle adiós a esto.

Como puntos a favor podemos decir la perfecta recreación de una Londres victoriana de principio de siglo pasado. Tanto el trabajo de fotografía y vestuario hacen ponernos en época, y cuando son bien usados (pocas veces) estamos ante los escasos momentos de terror que ofrece la serie.

Penny Dreadful es de las pocas series que hay de terror en la grilla. Pero no por eso la hace buena. Ni mucho menos por sumar caras conocidas. Estamos ante un claro ejemplo que sin una historia bien preparada, y con un mínimo de sentido, se puede desaprovechar todos los recursos con los que se cuenta.




Un saludo queriendo abarcar menos y apretando más.



Nota: 4



Jorge Marchisio
 

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