martes, 3 de septiembre de 2013

Solos en el espacio


Star Trek: Into Darkness    







Después de la grata sorpresa que resulto ser la Star Trek del 01, muchos estábamos esperando con ansias la obvia secuela. El proyecto se dilato bastante más de lo esperado, ya que Abrams en el medio saco su excelente Súper 8. Cuatro años después del reinicio que atrapo a varios espectadores que no eran “trekies”, nos llega la esperada En La Oscuridad.

El tiempo paso, pero las diferencias entre Kirk y Spock no. Después de un nuevo altercado entre ambos, la Federación Espacial decide separarlos. Pero tras el ataque de John Harrison, también miembro de la FE, ambos deben volver a dejar de lado sus diferencias para enfrentarse al enemigo quizás más peligroso que conocerán en sus viajes.

Se nota que los cuatro años de espera no fueron por mera vagancia de Abrams, si no que al ver la peli se observa un trabajo de fondo en todos los aspectos. En especial en la historia.

Lejos de hacer la secuela obvia donde los elementos de la uno se repiten pero con más explosiones y menos trama, acá la cosa se muestra como una continuación de todo lo bien hecho anteriormente.

El primer acierto es el de incluir a ciertos actores como los malos malosos. Uno es el ya anunciado Benedict Cumberbatch cono John Harrison. Si, sé que muchos sabrán el giro que da su personaje pero mejor no vamos a spoilear. El actor inglés por talento, presencia y carisma se come al resto del elenco en un villano muy bien logrado. No solo por los actos que hace, sino porque todos se justifica de forma no retorcida como pasa con otros malos. Gran acierto en la elección de este actor.

El otro villano es Peter Weller (si, Murphy de Robocop). Si, acá si por ahí les meta un spoiler, pero tengamos en cuenta que este actor salvo en la citada Robocop, casi nunca hizo de bueno; así que uno se está esperando su maldad. Si bien no sale mucho en pantalla, este ninguneado actor siempre garpa al interpretar personajes de doble moral.

El resto del elenco está al mismo nivel que en su predecesora. Eso sí, ya no esta tan balanceada la distribución de protagonismo. Acá parte de la tripulación como Bones, Sulu y sobre todo Chekov quedan relegados a personajes híper secundarios. El total protagonismo se lo reparten obviamente entre Kirk, Spock y Harrison cuando se hace presente, mientras que Scotty y Uhura están acompañando a los protagonistas.

La dirección de Abrams vuelve a ser bastante solvente, poniendo la cámara donde debe para molestar al espectador. Las secuencias de tiroteos o persecuciones (en especial la del final) tienen mucho más pulso que la de otros directores que frecuentan más la acción.

Eso y que parece haberse controlado con la utilización de sus flashes típicos que invaden la pantalla. A pesar que la peli en si se presta para que haga abuso de ellos, acá los regulo bastante y casi ni se hacen notar.

De todas formas la peli no es tan redonda como debería. Algunos giros de guion son bastante obvios, y radican básicamente en el personaje de Cumberbatch. Uno de ellos es que en realidad todos sabíamos quién era en realidad, y el otro y el que más molesta, es algo que se viene usando en varias películas en pocos años. Estoy hablando de eso de capturar al malo a mitad de la película, cuando todo era un plan suyo para luego escapar y joder a los buenos, a las apuradas recuerdo haberlo visto en Skyfall, El Caballero de la Noche y Los Vengadores.

A pesar de que la historia no esta tan bien pulida en ese aspecto, remonta en los secuencias épicas que se le piden a estas producciones. Cuando vean los momentos previos al clímax me entenderán
Star Trek: En La Oscuridad es una más que digna secuela que iguala el nivel de la primera y que dejara contentos a los espectadores casuales como a los nerds de toda la vida. Algo que se espera que también pase con la nueva Star Wars, también a cargo del cuatrojos Abrams.




Un saludo gritando el nombre de mi enemigo.




Nota: 8 y medio



Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero
 

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