viernes, 23 de enero de 2015

Ojo de Halcón



Francotirador      






Bueno, por fin empezaron a estrenar las candidatas a los Oscar en Argentina. Esta semana salieron dos, la que comentare hoy, y Whiplash. Sinceramente no tuve que pensar mucho cual ir a ver. Con solo saber que en una está uno de los mejores actores del momento, y dirigida por uno de mis directores preferidos (pese a venir en horas bajas), la decisión era obvia.

Chris Kyle es un texano típico: un poco opa, tomador de cerveza, se quiere hacer el cowboy, y tiene un profundo sentido del patriotismo. Por esto último decide enlistarse en el ejército, y debido a su ego, en la mayor fuerza armada yanqui, los Seal. Luego del ataque terrorista a las Torres Gemelas, el recientemente casado Kyle es llamado a combatir en medio oriente. Pronto gracias a su excelente puntería, se ganara fama entre sus compañeros y enemigos.

Hace poco le comentaba a un amigo que es raro que casi nadie siguiera el camino marcado por Kathryn Bigelow en The Hurt Locker; es decir, hacer una película bélica actual, pero centrándose más en el hombre que en el conflicto. Bueno, es porque aun no habían estrenado la nueva peli de Clint Eastwood.

Es imposible que esta clase de film no tengan un mínimo de tinte nacionalista. Pero también está en el espectador si mira todo el metraje con lupa buscando eso, o a sabiendas de que va a ver (al fin y al cabo son películas yanquis, pueden hacer lo que quieran en sus tramas), se deje llevar por el relato y ya.

Y así es como conocemos Chris, un hombre al que su padre formo con valores bien arraigados a la ideología norteamericana. Formar una familia y ser buen padre, serle fiel a sus amigos y proteger a su nación contra todos los enemigos.

De esta forma la película alterna secuencias de los cuatro periodos de Kyle en medio oriente post 11/7 y su vida familiar cuando está en su casa con su familia. Y así conocemos a las dos personas en un mismo cuerpo.

Por un lado vemos al francotirador letal, a la Leyenda como le dicen sus compañeros, que llego a alcanzar más de ciento sesenta muertes en sus enemigos; donde también se hizo una fama y se ofrecía dinero por su cabeza.

Por otro lado esta su vida como civil. Donde debería estar en paz con sus seres queridos, es donde de verdad se lo ve combatiendo. Como el mismo personaje dice “no pienso en la gente que mate, pienso en los que no pude salvar”.

Acá tanto el guion como la dirección de Eastwood es bastante sobria. Lejos de caer en la berretada, no intentan mostrarnos el heroísmo yanqui, si no un hombre con dos facetas tan opuestas como conflictivas.

Donde si Eastwood se luce y se muestra más vigente que nunca son en las escenas de acción, que son básicamente las cuatro misiones que tiene Kyle. Ya sea como francotirador, o como soldado que va de a pie con sus compañeros, el viejo Clint rememora sus grandes films bélicos de antaño y muestra todo con claridad.

Pero sobre todo, logra crear tensión. A menos que alguien leyera el libro o conozca la historia, nunca estamos seguros si Kyle saldrá vivo de la misión donde está. 

Y acá es clave Bradley Cooper (que junto con Gyllenhaal deben ser los dos mejores actores del momento) para transmitir eso. Poniendo una cara medio rara, híper musculado, Cooper transmite tensión en casi todos los fotogramas donde sale. Ya sea peleando en medio oriente, o con su familia y sufriendo por dentro. Merecidísima nominación.

En lo personal me sorprendió la hermosa Sienna Miller. Siempre la considere una actriz del montón, pero acá la ahora morocha, se luce y esta a la altura de su compañero de elenco.

Francotirador es una gran película, que vuelve a posicionar a Eastwood donde se merece estar, ahí arriba. Nunca entenderé porque no lo nominaron a Mejor Director este año, porque su labor es impecable. Pero como sea, nos da uno de las mejores cintas bélicas de los últimos años, siguiendo el camino que debe seguir este género.



Un saludo regulando la mira.



Nota: 9


Jorge Marchisio

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