viernes, 26 de abril de 2013

Existen terceras partes buenas


Iron Man 3   





Y llego la tercera parte y a priori, ultima entrega de Iron Man. Ya pasaron cinco años desde la primera aparición del Hombre de Hierro en cines, por entonces un personaje desconocido para las grandes masas, pero que fue el primer paso para Los Vengadores. Hoy este súper héroe es emblema de Marvel Studios, y se nota que le quisieron dar un final a lo grande, con una enorme historia.

Tony empieza contándonos que ha creado demonios, nos recuerda su pasado libertino antes de que llegaran los tiempos de armaduras y pilas nucleares. Hoy, quince años después, ya redimido de sus actos, intenta re hacerse anímicamente luego de la invasión extraterrestre en NY. Pero cuando empieza a salir adelante, la amenaza y el ataque del terrorista El Mandarin lo obligaran a actuar, a pesar de no estar aun en plenas condiciones mentales.

Antes de seguir con este magistral análisis, tengo que aclarar que se cambió el director. Las dos entregas anteriores fueron dirigidas por Jon Favreau (también hace el personaje de Happy Hogan); para esta última parte se decidió cambiar por el casi inexperto (solo dirigió la divertida Kiss Kiss Bang Bang) Shane Black. Y el cambio resulto ser muy positivo.

Todos se acordaran la segunda parte de la saga, donde prácticamente se calco lo hecho en la primera, si no es que se lo llevo al extremo. El malo nuevamente era alguien con armadura, las situaciones cómicas se multiplicaron, con algunas rozando la vergüenza ajena, y el histrionismo de Stark fue llevado al límite. La saga estaba pidiendo a gritos un cambio de tono y enfoque, y por suerte Black se lo dio y la jugada le salió perfecta.

El primer gran cambio a favor de la película es en mostrarnos a un Stark inestable mentalmente. Los hechos ocurridos en Los Vengadores parecen haberle tocado algún fusible en la capocha, y ahora lo vemos con ataques de ansiedad y una necesidad casi infantil de estar junto a su armadura, su ataúd de metal. El otro es que acá vemos mucho más al Stark científico y no al héroe; el personaje debe tirar muchísimo de su inteligencia y no tanto de intercambiar armaduras; lo que lleva a que Downey Jr este mucho más tiempo en pantalla y se luzca como actor.

De los personajes nuevos, también hay tela para cortar. Sé que a muchos les agarrara un infarto al ver lo que hicieron con cierto personaje, pero en función de la trama la cosa quedo muy bien armada. Guy Pearce  como Aldrich Killian se come la película con su personaje  y su actuación, SPOILER que de a ratos parece un T 1000 en plena misión FIN DEL SPOILER

Pero así como esta lo bueno, esta lo malo. La hermosa y talentosa Rebecca Hall está muy desaprovechada en un personaje que sale máximo diez minutos y con nulo peso en la trama. El personaje de Rhodes sigue como desconectado de la historia (algo que ya pasaba en la segunda).

Además de que en la primera parte del segundo acto la peli lagunea bastante, haciendo que le sobren diez minutos a la peli. O quizás sean esos laaaaaaaaaaaaaaaargos minutos que hay de créditos hasta ver la escena post créditos, que por cierto no muestra nada de futuras pelis de Marvel. Así que si están medio apuraditos, la pueden ver en youtube que no pasa nada.

La denominada Segunda Fase (ósea, todo lo post Vengadores) comienza de la mejor forma, con una película divertida, bien pensada y autónoma.

Y esto último es algo clave, ya que el universo “marveliano” ya está unido, ya no hay necesidad de forzar conexiones con otros personajes como pasaba con Iron Man 2, algo que no paso con las mejores pelis de Marvel donde los personajes actuaban en solitario (Iron Man y Capitán América). El cambio de rumbo le hizo bien a la franquicia, esperemos que lo apliquen en las pelis venideras.

Eso y que alla Iron Man para rato.


Nota: 8 y medio


Un saludo resurgiendo de las cenizas.

Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero

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