lunes, 6 de enero de 2014

Lo que sangra son nuestros ojos


Carrie





Por lo general la palabra remake está asociada a sinónimos como cagada/innecesaria/cagada, y muchas veces con razón. Ojo, yo por suerte no soy de esos llorones que por una imagen de rodaje o un tráiler ya asesina a una película; y de hecho, hay bastante remakes potables. Pero cuando uno ve esperpentos como esta ocasión, no queda otra que darle la razón a esa asociación que comente.


Carrie es la chica marginada y chivo expiatorio del colegio. Con nula autoestima y siendo mega tímida, sufre el acoso constante de sus compañeras populares y lindas; para colmo en su casa tiene que soportar las locuras de su madre fanática religiosa. Pero todo cambia cuando debido a una burla pasada de rosca, Carrie descubre que tiene el poder de la telequinesis.

Antes de que arranque la masacre a la peli, debo admitir que debe ser bastante difícil hacer una remake de una película que es un clásico dentro del género y archí conocida por todo el mundo. Va, ahí habría que preguntarse a quien se le podía ocurrir hacer una nueva versión.

Pero, hay que ser conscientes de algo. Sí, hay remakes buenos. Así rápido se me vienen a la cabeza El Despertar del Diablo, The Thing y El Amanecer de los Muertos como películas que superaron a sus originales, o que al menos las igualaron. Y hay algo que este trio de films comparte. UN BUEN DIRECTOR.

Cuando se le da una peli tan emblemática como las tres nombradas antes, o la que estamos comentando, a un director con personalidad y estilo marcado; termina filmando una historia similar a la vista pero imprimiéndole su propia visión del mundo. El problema es cuando ponen a don nadies detrás de cámara, como es este caso.

Y es que la película a nivel historia no está mal. De hecho respeta bastante a la original, y le agrega alguna cosa interesante (Carrie salvando a su profesora). Pero a nivel técnico, si uno saca la maestría de De Palma y pone a una tal Kimberly Peirce (y su única película buena es de hace quince años), el resultado está a la vista.

Pero la total culpa no es de la directora. Habría que asesinar a quien armo el casting; y es que hace rato no veo un reparto tan mal armado.  Chloe Moretz es hermosa y tiene bastante talento, pero siempre se la vio en el rol de bad ass y todos al verla la asociamos con Hit Girl, no con una chica sufrida, tímida (no una pelotuda como la retratan en la película) e insegura. Si a eso le sumamos, que la villana, que debería ser hermosa y popular, se asemeja mas a un simio afeitado que a una modelito de preparatoria, mal vamos.

De hecho en el único momento donde la elección de Moretz se justifica, es en la conocida matanza final post baldazo de sangre. Ahí si la muchachita saca su actitud y se mueve en el terreno que mejor conoce. Pero para el film es tarde, ya que nos fumamos más de una hora y media solo para verla bien aprovechada en diez minutos.

El abuso del cgi tampoco ayuda. Lo que debería ser una brutal masacre donde uno se pone del lado de Carrie para que mate a todos, termina en algo de dos minutos de duración, con el espectador distrayéndose por los efectos berretas y no empatiza con la protagonista.

No quiero decir que nunca tendrían que haber filmado esta película, pero viendo el resultado final, uno se pregunta en qué carajo estaban pensando mientras estaban armando el proyecto.

Una mala elección de elenco, con una directora del montón, y no aportarle nada a la historia de un clásico, dan como obvio resultado una cagada de proporciones como el de esta peli, que se estrolo en taquilla, merecidamente.

El año pasado se vieron casos opuestos de remakes. Uno fue el adefesio este, el otro, Evil Dead; donde se eligió a un director con talento y se le dio cuerda para que haga su trabajo, pero respetando la esencia del material original. Ojala los productores a la hora de hacer próximos remakes, sigan el ejemplo del segundo caso.



Un intentando matar con la mente.


Nota: 3


Jorge Marchisio
Mi face Yorsh A. Romero
 

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