martes, 16 de diciembre de 2014

No se metan con mis amigos


The Equalizer    






Hay actores que en los últimos años se convirtieron en un género en sí mismo. Para poner un par de ejemplos, si nombramos a Adam Sandler todos sabemos que nos vamos a encontrar una mala comedia; o Liam Neeson en alguna de acción que entretiene. Esto ultimo podría aplicarse al también veterano Denzel Washington, que desde hace casi una década nos da pelis de acción que ni por asomo van a entrar en lo mejor del año, pero cumplen.

Robert trabaja en un corralón. Es querido por sus compañeros, aunque lleve una vida solitaria, haciéndose amigo de una joven prostituta con la que comparten solo charlas de cafetería. Cuando la niña un día llega al lugar golpeada, Robert no puede evitar sentir que debe hacer algo por su pequeña compañera de conversaciones. Con esto empezara un espiral de violencia que lo llevara enfrentarse a la misma mafia rusa.

Leyendo la sinopsis, lo que dije en el párrafo inicial se cumple al 100%. Y es que parece que la película desde el vamos fue concebida solo para que actué Denzel Washington, porque a otro actor no le calzaría más perfecto un guion así.

Para los que piensan que la historia se asemeja a Hombre en Llamas, debo decirle que si, están en lo correcto. Pero esta vez los escritores se dignaron a dotar tanto al film como a Robert de personalidad propia para que no quede un clon de la película de Tony Scott.

Desconozco absolutamente la serie en la que se basta este film, así que no se qué elementos tomaron de aquel show para hacer esta peli.

Uno de los aciertos de los guionistas, es el halo de misterio con el que dotaron al personaje de Robert. Es extremadamente letal y efectivo, pero nunca sabemos a ciencia cierta quien es y de donde viene; mas que alguna línea de texto que el mismo diga o una pequeña escena con Bill Pulman. Esto se contrapone con su Creasy de HeL.

Pese a que en ambas historias hay una niña en peligro de por medio. En aquel casi nuevo film de culto, uno daba por muerta a la pequeña Lupita y Creasy llevaba a cabo una venganza que sabía que podía ganar. Acá en cambio Robert decide darle una lección a quienes lastiman a Teri, empezando una guerra que en apariencia no sabía que se podía encontrar.

Y ahí terminan los parecidos. Creasy se mete en una guerra contra gente que lo supera, pero por decisión propia. En cambio Robert solo hace justicia por una amiga y el conflicto lo busca a él, por lo que decide el mismo terminarla.

Quizás en esta construcción es donde pierda un poco The Equalizer, ya que casi hasta la media hora inicial, el film peca de ser bastante monótono, sin ritmo y gracia. Es hasta que empieza la primera secuencia de acción que la cosa se pone in crescendo y ya no se detiene.

Esto se da un poco por culpa de los secundarios. Ya que sacando al propio Robert, los demás apenas tienen unos trazos que los definen. Incluso la pequeña Teri o Ralphie, que vendría a ocupar el lugar de personaje cómico, están apenas trabajados para ponerlos en la historia.

De todas formas donde la película tenía que destacar, lo hace, y es en las escenas de acción. Tanto en las peleas mano a mano, como en los tiroteos (y ese brillante juego del gato y ratón final), Antoine Fuqua muestra que es de los que mejor saben filmar estas secuencias. El tramo final bajo la lluvia artificial no tiene nada que envidiarle a súper producciones.

The Equalizer es una película sin muchas pretensiones, honesta en lo que promete, y rendidora ya que lo cumple. Para los que quieran ver algo de thriller y acción, quizás estemos ante lo ultimo bueno en este género que veamos en el año.




Un saludo con identidad poco clara.



Nota: 7



Jorge Marchisio
 

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