martes, 10 de febrero de 2015

Una fabula de Rock & Roll



Calles de Fuego         



Hay películas que trascienden en el tiempo y se hacen perpetuas. No importa los años que tiene encima, ni con los recursos que se hizo, el film sigue funcionando. Esto abarca tanto a los clásicos como a las pelis de culto. Al menos yo las diferencio por el hecho de que estas ultimas nunca tuvieron un gran reconocimiento en la crítica y el publico inicialmente, pero con el paso del tiempo lograron reconocimiento. Como esta que nos ocupa hoy.

Ellen Aim es la cantante de rock de moda. En pleno recital es secuestrada por la banda de motociclistas llamada Los Bombarderos, que están asolando la ciudad. El caza recompensas (y ex de Ellen) Tom Cody es llamado para rescatarla. Junto con una ex soldado, el representante y actual pareja de Aim y un grupo de soul, Tom emprenderá en la tarea de rescatarla y protegerla de Raven y su grupo de motoqueros.

Pese a que la película es del 84, bien podría pasar una década antes que el contexto en el que se mueve sigue funcionando. Estamos ante especie de Chicago mugrienta, callejera, donde la policía era bastante inútil y las bandas campaban a sus anchas.

Pero lo que de verdad hace atemporal a esta película es su BRILLANTE banda sonora. Y le discuto a cualquiera que debe ser una de las quince mejores BSO de la historia.

Plagadas de temas de rock, de esos que por ser tan buenos, gustan y funcionan en cualquier año y a cualquier edad de quien lo escucha. Solo hace falta oír el tema que suena al final de la peli para que a uno le den ganas de volverla a ver.

La película funciona perfectamente como un western urbano. Todos los elementos podrían ser reemplazados por los que encontramos en el cine de cowboys y seguimos teniendo un film similar y que sigue funcionando.

Ahí tenemos por ejemplo a Raven y su banda. Secuestran a una chica, luego les dan un golpe y empieza el asedio a los buenos, con el clásico duelo final. Reemplacen las motos por caballos y a los metaleros por indios y casi nada cambia.

También tenemos al protagonista, quien combatió en una guerra lejana, y tiene a su fiel ayudante. Además de tener un pasado poco claro, y relacionado con la misión que le tocara en la actualidad con la que se va a redimir.

Michael Paré logra captar la escancia de estos personajes arquetípicos y se luce por sobre los demás como Tom. A medio camino de nostálgico y resignado, su personaje crea empatía rápidamente y no necesita muchas líneas de dialogo para que sepamos que siente o piensa. Junto con él, también quiero destacar a Rick Moranis. Alejado de la comedia, acá interpreta al represéntate; odioso e híper cagable a trompadas.

Salvo un muy sobre actuado Willem Dafoe, el resto del elenco cumple sin más. Mención especial para lo hermosamente dable que estaba (y siguió estando) Diane Lane, poniéndole literalmente el cuerpo a la en apariencia soberbia Ellen Aim.

Como bien dije inicialmente, la película en el momento de su salida fue mal recibida, recaudando poco más de la mitad de lo que en realidad se invirtió para el proyecto.

Por suerte con el paso de los años, el tiempo reivindicó esta película hasta alcanzar el status de culto.
Para aquellos que no la conocen, es totalmente recomendable, y para los que no, es una buena excusa para verla. Y si lo hacen junto con The Warriors (también dirigida por Walter Hill), mucho mejor.



Un saludo rescatando a la chica.



Nota no objetiva: 10


Jorge Marchisio

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