martes, 24 de diciembre de 2013

Pueblo chico, infierno grande


La Cacería  




Seguramente varios ya conocían esta película. Y es que desde su estreno (tardío como siempre acá), solo venia recolectando premios en festivales, y halagos de la critica. Y es que con el argumento que tiene no es para menos. La pedofilia siempre es un tema bastante sensible en el cine, más cuando se lo maneja de forma golepabjista; cosa que por suerte, acá no pasa.

Lucas es maestro en una guardería de un pequeño pueblo de Dinamarca. Pese a su vida solitaria, es feliz con su trabajo jugando con los chicos, además que está empezando una relación con una compañera de trabajo, saliendo a cazar con sus amigos y mejorando el trato con su hijo. Todo cambia cuando una de sus alumnas, luego de una confusión por parte de la niña, lo acusa de haberle mostrado sus partes privadas. La vida de Lucas dará un giro de trescientos sesenta grados cuando se convertirá en la persona más odiada del pueblo.

Una de las principales críticas que se leyeron sobre el film, es que en ningún momento se duda de la inocencia de Lucas, debido a que toda la película nos muestra su punto de vista. ERROR, lector querido, si sos de los que la vio y piensa eso, entendiste mal a lo que en realidad apunta la peli.

Habrán notado que tanto en el título de la entrada, como en la sinopsis, remarco que la historia pasa en un pequeño pueblo. Quienes conocen estos lugares, saben que todos se conocen con todos, que si uno mira los árboles genealógicos de los habitantes, seguramente todos terminen siendo parientes. Y también seguramente sepan que los puterios y chismes están a la orden del día.

Imagínense si el chisme es que una nena acusa a uno de los maestros de ser pedófilo; y para peor, la mentira se contagia a los demás niños que también lo acusan de lo mismo. Pese a ver todo desde la perspectiva de Lucas, si uno se aleja un poco, la reacción de los demás padres es totalmente entendible.

Aunque como estamos del lado del protagonista, no nos queda más que indignarnos y sufrir al ver como un hombre de bien se termina convirtiendo en el paria del pueblo. Interesante reflexión se hace al ver cómo la gente charlatana que habla pelotudeses sin saber si son reales o no, puede hacerle mucho daño a la vida de alguien.

A destacar para bien, el tono pausado con el que se cuenta todo lo que pasa en la trama. Pese a que muchos asocian ritmo lento con algo aburrido, nuevamente acá una película demuestra lo contrario. Las casi dos horas de duración nos hace meternos de lleno en la temática del pueblo, conocer la vida de todos, e indignarnos más al ver como maltratan al protagonista. De hecho la acusación no se da hasta casi los veinte minutos de film.

Párrafo aparte para Mads Mikkelsen. El actor ahora conocido por la serie Hannibal hace un soberano papel que le valió varios premios. Componiendo un personaje que apenas habla, pero que se nota que por dentro está sufriendo, el danés logra una interpretación tan creíble, que a uno le dan ganas de meterse dentro de la película solo para defenderlo de los abusos a los que lo someten.

Más destacable aun es este rol, sabiendo que a lo largo de su filmografía, por lo general, hizo de tipos violentos y sádicos, mientras que interpreta a alguien con mucha paciencia, quizás demasiada para lo que le hacen.

La Cacería es un film crudo, y tremendamente realista que muestra dos de las peores miserias que tiene el ser humano hoy en día. El abuso de menores (aunque en este caso no se da), y como la gente sin vida que habla de los demás por hablar, puede arruinarle la existencia a alguien.
Una película para mirar y quedarse pensando.



Un saludo odiando as a la gente chismosa.



Nota: 9



Jorge Marchisio
Mi face  Yorsh A. Romero
 

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